PARA AMAR
Cuentan que a un niño en el bautismo le enseñaron lo sagrado.
Recibió una caracola:
- Para que aprendas a amar el agua.
Abrieron la jaula de un pájaro preso:
- Para que aprendas a amar el aire.
Le dieron una flor:
- Para que aprendas a amar la tierra.
Y también le dieron una botellita cerrada:
- No la abras, nunca. Para que aprendas a amar el misterio.